Con unos sencillos hábitos en la vida cotidiana, se pueden tonificar músculos y quemar grasas, casi sin darse cuenta. Además, la forma en que se cocina, también influye…
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A veces es muy difícil encontrar tiempo y fuerza de voluntad para ir a un gimnasio. Hoy en día, al tren de vida que se lleva es tan frenético en algunos casos, que resulta casi imposible sacar tiempo para uno mismo, pero sin embargo, a veces lo que falla es la fuerza de voluntad.

Es evidente que no es lo mismo ir a un gimnasio que hacer ejercicios en casa, pero con un poco de imaginación se pueden lograr resultados poco a poco. Sobretodo, hay que ser constante; los beneficios merecerán la pena.

Trucos sencillos

Una excusa puede ser que no se tenga material, pero en casa se pueden usar muchos elementos que ayudan a simular, por ejemplo, unas mancuernas. Unos paquetes de arroz de 1 kilo o botellas de agua ya sirven. Además, si se usan las botellas de agua, se puede añadir o disminuir el peso, simplemente, modificando la cantidad de agua.

Unos trucos fáciles y sencillos, que no quitan mucho tiempo, son:

subir las escaleras en lugar de usar los ascensores
no aparcar el coche cerca de casa, para que se tenga que caminar un poco
aprovechar los fines de samana y vacaciones para pasar tiempo con la familia y hacer excursiones
tener una bicicleta estática en casa y pedalear 10 minutos diarios
saltar a la cuerda
quedar un par de veces por semana con un compañero/a para caminar media hora
Una actividad física regular, ayuda a que el corazón funcione mejor, controla el peso y el apetito y baja la tensión arterial. Todo son ventajas.

Además, se quemarán muchas más calorías caminando, si mientras lo hacemos movemos los brazos a cada paso y se va cambiando el ritmo. De esta manera, también se hace trabajar más al corazón.

Con una rutina de ejercicio físico, se disminuyen los efectos de la vida sedentaria y se reduce el estrés.
Precalentamiento

Un buencalentamiento antes de realizar cualquier actividad física, es fundamental. Hay que preparar el cuerpo para realizar una actividad superior a la que se realiza normalmente. Así se evitarán lesiones musculares, articulares y tendinosas.

A medida que se empiezan a estirar y contraer los músculos, éstos reaccionan aumentando su temperatura, y a medida que aumenta el calor, también lo hace la predisposición a subir la intensidad.

Mientras se esté calentando, se obtienen los siguientes beneficios: aumento del número de latidos del corazón (pulsaciones); incremento de la frecuencia respiratoria y disminución del riesgo de sufrir una lesión muscular (aumento de temperatura de los músculos).

Tan importante como el calentamiento, es la relajación.

Acortar la respiración y que los órganos vuelvan a su estado normal (corazón, pulmones, músculos…)

Alimentación

Una buena alimentación saludable ayuda a tener las fuerzas y energías necesarias para hacer actividades físicas, además de prevenir la aparición de enfermedades.

Hay que evitar en exceso las frituras y que los alimentos queden demasiado tostados o requemados.

Las patatas, en lugar de comerlas fritas, se ganará mucho en salud si se cocinan con piel (asadas al horno o al microondas, o cocidas en agua), pero después no se debe consumir la piel.

Se pueden aprovechas los alimentos de temporada, por su frescura. Los alimentos precocinados, no son tan recomendables, por su larga cadena alimentaria y, en consecuencia, mayor manipulación, incorporación de aditivos, baja calidad nutricional…

Las hortalizas y las frutas frescas aportan vitaminas, fibra, minerales y sustancias antioxidantes, protegen frente a determinadas enfermedades y sus nutrientes son fundamentales para el buen funcionamiento del organismo.

Y por último, resaltar la importancia de beber 1,5 litros de agua como mínimo a lo largo del día, evitar los refrescos por su alto contenido en azúcares (retención de líquidos) y no abusar de la sal (aumento de la tensión arterial).

\"\"Fuente : http://j.mp/dx2x4E

 

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