Efectos psicológicos del ejercicio

abr 07, 2010 » Sin catalogar » Zona Sportiva

Beneficios mentales de la práctica deportiva

La actividad física es una de las terapias más naturales a la que se puede recurrir, para disminuir o eliminar los efectos nocivos de cuadros depresivos o de baja autoestima, que terminan impactando directamente en el cuerpo. Conoce los beneficios de la práctica deportiva y el ejercicio en general.

Es importante dejar de lado el concepto rígido y tradicional, de tomar a la actividad física sólo como una herramienta para adelgazar o mejorar las cualidades físicas.

El ejercicio también puede ser usado para impactar positivamente en la conducta de quién lo practique, mejorando sus relación con su cuerpo, con el medio y con los otros.

El ejercicio físico se expresa a través del movimiento humano.

El movimiento es una conducta total, molar, involucra todos los aspectos del ser humano.

Cuando te mueves, no sólo pones en juego tu capacidad neuromuscular, sino que también expresas tu personalidad, tus experiencias previas, tus valores, juicios previos, historia personal y tu estado mental presente.

Cualquier emoción provoca una tensión que será inmediatamente registrada por los músculos, es por eso que se dice que “todo lo que hacemos se manifiesta a través de los músculos”.

Así como un conflicto produce tensión muscular interna, porque son dos fuerzas contrapuestas en pugna, y por consiguiente un estado mental negativo.

La acción motora o actividad física realizada conscientemente, trabajando sobre las estructuras neuromusculares afectadas, produce un estado mental positivo cuando se liberan de toda tensión superflua.

Los aspectos positivos del ejercicio se pueden enumerar como:

  • Aumento de la autoestima y confianza en sí mismo.
  • Disminución de los niveles de ansiedad, ira, angustia, depresión.
  • Incremento de la independencia en personas mayores.
  • Reduce la fatiga y se percibe una sensación de bienestar y placer, confirmado por la fisiología, al liberar endorfinas en el torrente sanguíneo.

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Fuente : http://j.mp/bu6rPJ

Los beneficios del ejercicio físico

mar 14, 2010 » Sin catalogar » Zona Sportiva

A los escépticos sedentarios les gusta decir que por supuesto que el ejercicio se asocia con la buena salud a medida que uno envejece: para empezar, la gente que hace ejercicio es saludable.

Si se consideran los beneficios del ejercicio un sistema por vez, a continuación está lo que han demostrado recientes estudios, incluidos varios que fueron publicados en el Archivo de Medicina Interna en diciembre.

Cáncer: En un estudio efectuado el año pasado entre 52 estudios sobre el ejercicio y el cáncer de colon, investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington, en San Luis, llegaron a la conclusión de que las personas con mayor actividad tenían probabilidades 21% menores de padecer la enfermedad que las personas menos activas, posiblemente debido a que la actividad contribuye a que los desechos pasen más rápidamente a través de los intestinos.

De manera similar, el riesgo de cáncer de mama es aproximadamente 16% menor entre mujeres que se mantienen activas físicamente, quizá debido a que el ejercicio reduce la exposición de los tejidos a un factor de crecimiento similar a la insulina, conocido promotor del cáncer. De manera indirecta, el ejercicio pudiera bridarles protección a mujeres posmenopáusicas en contra de cáncer del endometrio, páncreas, colon y esófago, así como del cáncer de mama, al ayudarles a mantener un bajo peso.

Osteoporosis y fragilidad: Huesos y músculos débiles incrementan el riesgo de caídas y fracturas, aunado a una incapacidad de llevar a cabo las tareas de la vida diaria. Actividades aeróbicas en las que se carga peso, como ágiles caminatas y entrenamiento con pesas para incrementar la fuerza muscular pueden reducir o incluso revertir la pérdida de hueso. A cualquier edad, incluso en personas mayores de 100 años, el entrenamiento con pesas mejora el tamaño y la calidad de los músculos, incrementando por tanto la capacidad de funcionar de manera independiente.

Enfermedad cardiovascular : Desde hace ya largo tiempo atrás, el ejercicio aeróbico se estableció como un invaluable protector del corazón y los vasos sanguíneos. Aumenta la capacidad del corazón para trabajar duro, reduce la presión sanguínea y eleva los niveles de colesterol HDL en la sangre, el cual actúa como un agente limpiador en las arterias. Debido a esto, individuos activos de todas las edades tienen índices menores de paros cardiacos y embolias.

Diabetes : Se ha demostrado que la actividad moderada reduce el riesgo de padecer diabetes incluso en mujeres de peso normal. Un estudio a lo largo de 16 años entre 68,097 enfermeras saludables al principio encontró que aquellas con hábitos sedentarios enfrentaban probabilidades dos veces mayores de padecer diabetes, en tanto que aquéllas que eran tanto sedentarias como obesas estaban ante un riesgo 16 veces mayor comparado con mujeres de peso normal que eran activas.

Otro estudio que asignó al azar a 3,234 hombres y mujeres prediabéticos a practicar modestamente alguna actividad física (cuando menos 150 minutos por semana) descubrieron que el ejercicio era más efectivo que el fármaco metformin en la prevención de la diabetes plena.

Demencia : A medida que la población sigue envejeciendo, quizá el mayor beneficio de la actividad física con regularidad termine siendo su capacidad de prevenir o demorar la pérdida de funciones cognitivas. El nuevo estudio entre 3,485 hombres y mujeres saludables, mayores de 55 años, encontró que quienes estaban activos físicamente tres veces por semana o más tenían las menores probabilidades de sufrir daños cognitivos.

Un estudio conducido en Australia y publicado en septiembre de 2008 en la Revista de las Asociación de Medicina de EU asignó al azar a 170 voluntarios que informaron de problemas de memoria a un programa de seis meses de actividad física o educación de salud. Un año y medio después, el grupo que hizo ejercicio mostró “una modesta mejoría en facultades cognitivas”. Diversos estudios adicionales han confirmado el valor del ejercicio para ayudarle a la gente de edad avanzada a mantener la útil memoria en el corto plazo, permitiéndoles planear, programar y desempeñar varias tareas al mismo tiempo, así como almacenar información y usarla de manera efectiva.

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Fuente : http://j.mp/aFO7Cl

Decálogo de la vida sana

Diez reglas esenciales para evitar convertirte en una víctima más de las enfermedades cardiovasculares y mejorar tu calidad de vida si ya has sufrido alguna de ellas.

Las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de muerte y discapacidad a partir de edades medias en los países desarrollados.

A continuación te presentamos 10 recomendaciones para que disminuyas el riesgo de padecerlas o mejores tu calidad de vida si ya has sufrido alguna de ellas.

  • Practica una alimentación cardiosaludable: equilibrada y variada. Las frutas, verduras, hortalizas, pescado, aceite de oliva, carnes magras, cereales y lácteos desnatados no deben faltar en tu cocina. Recuerda: sal, azúcares y alcohol sólo en pocas cantidades.
  • Dedica 30 minutos diarios a ejercitar tu cuerpo. Elige el ejercicio que más se adapte a tu condición física: caminar, bailar, correr, actividades al aire libre… ¡Muévete por tu salud!
  • No fumes. Y si lo haces, ¡déjalo ya! Aun fumando poco se multiplica el riesgo de sufrir ataques cardiacos o cerebrales. Busca ayuda si no puedes dejarlo solo. Tu médico evaluará tu estado y te aconsejará sobre cómo conseguirlo. ¡Querer es poder!
  • Controla tu peso. Mide tu Índice de Masa Corporal (IMC). Es fácil: divide tu peso en kilos entre tu altura en metros elevada al cuadrado. Si el resultado es mayor de 25 kg/m² se considera sobrepeso. Por encima de 30 kg/m² es obesidad.
  • Vigila la grasa acumulada en el abdomen, ya que es peligrosa para el corazón. Mide tu perímetro abdominal a nivel del ombligo. En la mujer debe estar por debajo de 88 cm y en los hombres por debajo de 102 cm.
  • Comprueba tu tensión arterial. Si eres una persona sana verifica anualmente que tu tensión sigue por debajo de 140/90 mmHg. Si eres hipertenso también debes mantenerte por debajo de estas cifras. Si ya has sufrido un problema cardiovascular, cerebrovascular, renal o eres diabético, tu tensión tiene que estar por debajo de 130/80 mmHg. En estos últimos casos, los controles y medidas preventivas han de ser continuos.
  • Revisa tus niveles de colesterol y glucosa. La mejor manera de mantenerlos a raya es seguir una dieta sana y hacer ejercicio. Si tras un análisis en ayunas tus cifras están por encima de 190 mg/dl de colesterol total y 110 mg/dl de glucosa, debes consultar con un especialista.
  • Conoce tu riesgo cardiovascular y cuál debe ser tu estilo de vida. Acude al médico con un examen físico y tus antecedentes personales y familiares. Consúltale todo lo que quieras: qué dieta seguir, qué ejercicios hacer, qué factores pueden perjudicar tu salud… Actuar a tiempo es la clave para reducir los peligros.
  • Comparte tus dudas y problemas. Intercambiar experiencias te permite aprender y dar ejemplo para que otras personas se interesen por cuidar su corazón. Recuerda también que tu familia puede ser un gran estímulo y apoyo para superar cualquier dificultad en el cumplimiento de los objetivos de salud. ¡Cuenta con ellos!
  • Aprende a controlar tu estrés y ansiedad. El aumento de tensión emocional es peligroso para el corazón. El estrés en casa y en el trabajo hace más difícil seguir un estilo de vida cardiosaludable. ¡Relájate

Fuente Fundación Epañola del Corazón : http://j.mp/4lQZZt

No dejéis de visitar esta web, sobrecoge ver el contador que hay en la parte derecha que va recogiendo el num. de muertes por enfermedades cardiovasculares en el mundo.

Hay que recordar el refrán  \”Más vale prevenir que curar\”

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