¿Quien ha dicho que es muy mayor para empezar a hacer deporte?

Nunca es tarde y que mejor ejemplo que esta gallega de 77 años :

Celia emula a Phelps y conquista cuatro medallas a los 77 años

Natacion : La mosense, que aprendió a nadar a la edad de jubilarse, estrella del certamen gallego

A Celia Iglesias, las manos le raspan curtidas de labrar. «Veño de sachar unhas patacas, que eu aínda traballo no campo». Por ella han transcurrido 77 años sin que la dictadura del tiempo le haya hecho perder la iniciativa. «Sentada no sofá non fas nada. Se non tes ilusión por algo, xa non vives», reconoce. En su cuello lleva colgadas tres medallas de oro y otra de plata. Las que ha logrado en el último Campeonato Gallego Máster de natación.

«Aprendín a nadar con 64 anos, que é unha edade bastante jorobada. Cando ía co meu fillo Marcelo á praia me daba rabia non poder meterme. Foi un reto moi bonito. Insistiu tanto en que fora a piscina que ó final lle fixen caso», recuerda. Marcelo preside el club de natación de Mos y no esconde su orgullo. «Non só como nai, tamén como deportista. Fai 1.300 metros por cada sesión de adestramento», presume con entusiasmo.

Celia se prepara en medio de la chavalada. «Son todos novos, a única vella do grupo son eu. Están tan pendentes de mín que ata me poñen nerviosa. Sempre me din que vaia con coidado, non vaia tropezar. Eu lles digo ¡pero cómo vou caer, oh!». La organización del campeonato la premió con un trofeo que la acredita como la nadadora más veterana de la competición.

Los comienzos no fueron fáciles. «Tiña moito medo a irme abaixo, ata choraba nas sesións. Pero na cabeza mantiña a ilusión por aprender e por iso non desistín. Fun pouco a pouco e agora non penso deixalo», reconoce. Celia, como tantas mujeres de su generación en el rural gallego, apenas tuvo oportunidades para el ocio. Había que trabajar duro para salir adelante. Y, además, su condición de mujer no ayudaba.

«Daquela era imposible aprender. Gustábame moito, pero con catro fillos e o meu marido non podía permitirme pagar un cursiño», recuerda. Además de su hijo, Paco Villanueva ha sido su otro mentor. A su lado entrena tres días a la semana algo más de una hora. Entre los dos la convencieron para que diera un salto más, el de pasar a la competición. «Propúxenlle como presidente que nos representara como un reto máis. A súa capacidade de aprendizaxe é impresionante», destaca Marcelo. Los premios le han llegado por sorpresa. «Eu non contaba con iso, foi algo increíble e moi gratificante. Non podía nin imaxinarme algo parecido cando decidín presentarme». Además de sus tres oros en los 50 y los 100 metros libres y los 50 metros espalda, Celia ha conquistado una plata por equipos en el relevo de los 4×50 metros libres.

«O que máis me gusta practicar é o crol, aínda que nadando de espalda normalmente avanzo máis», admite con modestia. «Cando empecei a practicar os estilos o profesor me decía que me puxera en punto morto na auga e eu pensaba para mín, ¿pero iso do punto morto qué será?», recuerda divertida.

Vuelve al campo. El sol está a punto de pedir una tregua y todavía hay tarea pendiente. En la esquina de su habitación, la mochila preparada para mañana. El suyo, es un instinto de superación digno de las mejores escuelas.

Fuentes :

http://j.mp/8ZA8fn

http://j.mp/9Ut50T

\"\"

Tagged with: